Todo lo que somos

usa-1249880_960_720Identidad, carácter y cultura: la raison d’être de una organización. El éxito dependerá del grado de fidelidad, compromiso y responsabilidad con el trío de lo que me gusta llamar todo lo que somos. Tan sencillo y a la vez tan complicado.

¿Qué eres? ¿Para qué existes? ¿Qué representas? ¿Con qué te identificas? ¿Qué defiendes? ¿Con qué te comprometes? Cuestiones tan existenciales como fundamentales para las compañías. ¿Cuáles son tus creencias, tus propósitos, tus acciones? Esto es lo que añade valor a la empresa, al producto y al servicio que ofreces generando nuevos clientes y consumidores fieles, embajadores de marca y seguidores que se identifican contigo.

La visión, misión, los valores y los códigos de conducta corporativos sirven para dar respuesta a estas preguntas. Conviene tenerlo siempre en mente y que la organización esté familiarizada con todo lo que forma su cultura. No des la espalda a tu razón de ser, cuida tus raíces y lo que te hace único, auténtico. Sé fiel.

En Reputation Management: The key to Succesful Public Relations and Corporate Communication (John Doorley – Helio Fred Garcia) los autores destacan las claves para el éxito según Gary Sheffer, ex Chief Communication Officer de General Electric:

  • Define el carácter corporativo de tu compañía.
  • Comprométete con tus grupos de interés internos para que sean auténticos embajadores.
  • Determina cómo comunicas tu carácter corporativo externamente y micro-segmenta tus audiencias.
  • Activa los elementos apropiados o compromiso que llegue al corazón de tus audiencias de una manera auténtica.
  • Sé abierto, transparente y fiel a tu carácter corporativo a través de todas tus comunicaciones.

En sus palabras, “una compañía debe definirse y conocerse a sí misma para lograr una reputación corporativa exitosa”.

En tiempos donde cada vez son más los actores a los que respondemos y donde el entorno es más complejo, no importa cuán volátiles se vuelvan los nuevos escenarios: un fuerte sentido del carácter corporativo ayudará a generar valor dentro de una organización -accionistas, empleados-, así como beneficio y confianza hacia nuevos inversores, clientes, consumidores, asociaciones, instituciones y todos los grupos que la empresa considere de interés.

Tan elemental es construirlo y difundirlo internamente como hacerlo público en coordinación con todas las áreas de la compañía, pero sobre todo con Responsabilidad Corporativa, Recursos Humanos y Marketing. De ahí la importancia y la función estratégica y transversal de la Comunicación Corporativa -externa e interna- como guardiana no solo de la reputación, sino de todo lo que somos.

“Our values shouldn’t change. The things that Apple believed in at its core are the same things we stand for today” – Steve Jobs

Los usuarios en RRSS claman “larga vida a la reina Interacción”

megaphone-1614706_960_720Hay una corriente actual que dice: “La tendencia es invertir cada vez más, básicamente porque si no promocionas, no existes. No hacerlo ya no es una opción”.

Llevo tiempo queriendo reflexionar sobre este tema. Cierto es que las redes sociales han emprendido un rumbo marcado en este sentido. Es una realidad que hoy por hoy para impactar más, pagar ayuda y mucho. Los propios diseños de las principales RRSS han cambiado para allanar este camino, las posibilidades publicitarias se han disparado y los algoritmos y estadísticas cambian constantemente para apoyar la inversión.

Totalmente lógico desde el momento en el que entendemos que Facebook-Instagram, Twitter, LinkedIn, YouTube, Snapchat, Pinterest, etc. son empresas que viven de los beneficios como cualquier otra.

No me centraré en la calidad del contenido, la historia o la creatividad que siguen siendo el factor Rey para el éxito de cualquier publicación, sino en la reina Interacción. Y aquí está el punto.

Como siempre, no todo es dinero. Desde sus inicios las redes sociales nacieron para interactuar y relacionarse. Fueron, son y serán siempre -y por encima de todo- una vía de comunicación donde los usuarios premian las ganas de generar conversación, la empatía y el entretenimiento. Es algo que no debemos olvidar.

La inversión publicitaria y de contenido promocionado han llegado para quedarse. Son herramientas clave para nuestra estrategia en social media, para el éxito de la difusión, viralización e impacto de nuestras acciones, sin duda. El riesgo está en pensar en que ya solo se trata de esto, lo que sería un grave error y llevaría a las compañías y marcas al fracaso en RRSS.

No podemos destinar todos nuestros esfuerzos y recursos solo a cubrir esta tendencia; no convirtamos tampoco nuestros perfiles en máquinas o robots automatizados de tuits, memes, vídeos, gifs, fotos y estados -pagados u orgánicos, lo mismo da-. Busquemos la conexión, atendamos, respondamos y comentemos más allá de nuestras publicaciones.

Hay que seguir protegiendo a la reina Interacción. Cuidémosla a ella y a la calidad del contenido; pongámosle imaginación y creatividad a la historia que queremos contar. De lo que se trata es de encontrar un equilibrio y de ser aliados, ayudándonos también de la promoción y la publicidad. En ese orden.

Long live the Queen!

Comunicar: un viaje interestelar

rocket-1374248_960_720Como ráfagas de claridad,
como destellos de concisión llenos de contenido.

En este viaje de exactitud, el adorno pesa.
¿Para qué cargar la nave?
En este viaje espacial, el oxígeno es vital.
¿Para qué llenarnos de palabras tóxicas?

Apretemos el botón de la simplicidad,
pongamos rumbo a esta constelación: la sim-pli-fi-ca-ción.

Ese es nuestro destino,
ese debe ser nuestro objetivo: comunicar de forma eficaz.

No caigamos en el agujero negro de la infoxicación.
Lo importante, lo clave viaja a la velocidad de la luz.
 

¨La simplicidad es la máxima sofisticación¨ – Leonardo da Vinci

 

 

El valor incalculable de la comunicación corporativa

contact-us-1545997_640No es marketing, es comunicación. Cada vez más nos valorarán por lo que somos y lo que hacemos; por lo que transmitimos y lo que representamos: todo lo que forma el ecosistema de nuestra cultura corporativa, ese es el verdadero valor diferencial de cualquier compañía, de cualquier marca.

Pero no se trata de hacer y comunicar por conveniencia, por beneficio, porque conviene. Se trata de generar conciencia. Por eso debemos creer en los valores responsables y la cultura sostenible. Porque no hay un planeta b, tenemos que cuidarlo; porque la solidaridad, como parte de nuestra contribución social, ya no es una opción.

Pero no solo es responsabilidad. También es diferenciación, innovación, originalidad y personalidad.  Todo lo que eres. Porque el producto, el servicio, es solo una parte importante. Todo lo demás, ese algo más, de eso se trata.

¿Qué más ofreces? ¿Qué aportas? ¿Qué más das? Toda la fuerza de la cultura corporativa. ¿Cómo la comunicas? Este es solo uno de los papeles fundamentales de la comunicación corporativa.

Tu reputación, tu imagen. Lo que eres y lo que representas; las razones por las que se identifican contigo. Te valorarán por ello. Este es el verdadero valor incalculable de la comunicación corporativa.

“Solo es posible avanzar cuando se mira lejos. Solo cabe progresar cuando se piensa en grande” – José Ortega y Gasset

 

 

Claves y retos de la comunicación interna

“La comunicación interna (CI) es una herramienta de información y de fomento del diálogo que pretende estimular el compromiso de los profesionales con el éxito sostenible de la organización”.

Así define Pablo Gonzalo Molina, socio director de Alcor Consultores, la comunicación interna. Una descripción ambiciosa, a la vez que clara y real. La CI es imprescindible para las organizaciones, clave para que los profesionales que trabajan en ellas conozcan los objetivos, las estrategias, los valores, la cultura, y los comportamientos que deben desarrollar para alcanzar los resultados que se desean. Información, diálogo, compromiso, éxito. La CI es, por tanto, necesaria.

A través de la influencia, la comunicación interna debe favorecer comportamientos alineados con el negocio y la cultura e impulsar y canalizar su aportación innovadora. Esta capacidad para influir debe ser mutua entre la dirección y los profesionales; sólo así conseguiremos que la CI como herramienta sea útil y eficaz.

Porque nuestros colaboradores no quieren sentirse meros receptores, no lo son. La información, en efecto, debe poner en marcha el proceso. Pero los responsables de comunicación interna deben ir más allá, estimulando la proactividad de los empleados, no su pasividad. En este sentido, para aportar valor necesitan ser impulsores de un relato compartido en el que ellos se puedan reconocer, en el que se puedan sentir coprotagonistas.

Y es que aquí, la “visión emisor” no es eficaz. La clave no es lo que se dice desde la dirección, sino cómo los profesionales lo integran en el relato que construyen cada día. Se trata de que se reconozcan en ese relato y se comprometan con su trabajo y con la promoción de su empresa dentro y fuera. Como un círculo vicioso de valor, ellos construirán el negocio desde su comportamiento, configurando la cultura real de la organización, su credibilidad y lo que la diferencia de las demás. Para ello se debe trabajar el espacio de intersección de intereses entre la dirección y los profesionales. Así, la influencia mutua es imprescindible para que la CI sea eficaz. Y cabe destacar que, si bien la eficacia de esta herramienta no suele ser cuestión de canales, todo se soporta en éstos: cobertura de los colectivos, penetración, segmentación, interés, credibilidad, estimulo del dialogo, etc.

La comunicación interna buscará, sobre todo, identificar con claridad el valor que puede aportar para el negocio; construir una estrategia sólida que toma en cuenta los rasgos diferenciales que se derivan de la naturaleza de la relación dirección-colaborador; e integrar a la dirección en dicha estrategia para lograr que su actuación comunicativa se alinee con la estrategia de comunicación diseñada.

Como instrumento de planificación de las acciones de información y comunicación de CI previstas para un determinado periodo de tiempo, y con el objetivo de ampliar el espacio de intersección entre los actores, es necesario diseñar un Plan de Comunicación Interna. El mismo debe recoger, principalmente, los objetivos de conocimiento, compromiso o movilización pretendidos en los colectivos destinatarios; la agenda de temas que queremos desarrollar; el aprovechamiento-diseño de oportunidades-ocasiones de comunicación; las acciones previstas y sus características; las secuencias temporales, integrándose con los hitos de ese grupo y con las acciones corporativas; la responsabilidad y roles asociados;  los recursos necesarios; y los indicadores de medida de los resultados.

Asimismo, deberemos considerar las piezas a integrar en nuestro Plan, tales como: agenda: temas sobre los que deseamos integrar la atención y el diálogo; agenda-ocasiones -acontecimientos, oportunidades, noticias, por ejemplo- que favorecen a los objetivos, todo ello mediante canales informativos periódicos, como publicaciones, intranet o eventos; canales comunicativos periódicos, como reuniones jerárquicas, sugerencias, participación, etc; refuerzo de participación a través de campañas específicas; y redes de escucha y diálogo: influencers, buenas prácticas y redes sociales corporativas, entre otras.

Con respecto a esta última, en el mundo de la comunciacion interna 2.0, debemos tener en cuenta que el éxito de participación y uso de las redes sociales corporativas no depende del cambio, la adaptación y la innovación tecnológica, sino de la transformación cultural, proceso que debemos trabajar con anterioridad. En el marco 2.0, también nos interesará estudiar el comportamiento de los empleados en las redes sociales externas, con el fin de aprovechar las acciones que realizan y que nos puedan beneficiar. Además, atenderemos a los empleados que se relacionan entre sí, estando al tanto de información que nos pueda interesar.

En el ámbito de las redes de escucha y diálogo, la importancia de los influencers merece una mención especial. Su figura contribuye a reforzar la credibilidad corporativa, a capitalizar el mensaje y el ejemplo de cultura, y a generar micro-conversaciones sobre el cambio cultural.

Como apunta el consultor de CI Gonzalo Molina, ser comunicador interno es un oficio en transformación: de emisores a dinamizadores; de controladores a impulsores; de constructores de mensajes y textos a productores de contenido multimedia estimulante; de gestores de canales a dinamizadores sociales.

Es clave conocer los comportamientos que desean arraigar las organizaciones para lograr los mejores resultados y alcanzar sus objetivos. La CI ayuda a afrontar las debilidades y a reforzar las acciones para conseguirlo. Esta es su aportación de valor: estimular el compromiso de los profesionales para conseguir el éxito, por medio de una estrategia integrada y liderada por la dirección del negocio. Se trata, en palabras del experto Gonzalo Molina, “de una herramienta de management para reforzar la capacidad de influencia de la gerencia por medio de la mejora del grado de comprensión y de compromiso con las estrategias de la organización”.

Para ello, entre sus retos más destacados, la comunicación interna debe conseguir un nuevo diálogo entre la dirección y los profesionales basado en la confianza, la escucha y el ejemplo, contribuyendo y dando paso al beneficio mutuo.

Minimalismo Comunicacional: información, concisión y emoción

En mi fórmula de la Comunicación juego con tres variantes: información, concisión y emoción. El orden de los factores no altera el concepto: su variación y prioridad dependerá del tipo de mensaje que queramos comunicar. Lo llamo Minimalismo Comunicacional (Mcom). Mcom = i (información) + c (concisión) + e (emoción)

  • A la hora de comunicar, tu mensaje debe ser informativo. Tus palabras deben aportar y añadir información siempre.
  • A la hora de comunicar, tu mensaje debe ser conciso. Clave del Mcom. Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Claridad. The important is the clarity, not the quantity.
  • A la hora de comunicar, tu mensaje debe ser emotivo. El factor humano, el sentimiento, la sensibilidad, las sensaciones. La fibra sensible, la comprensión.

Desde mi punto de vista, la clave de una comunicación exitosa es aplicar el Mcom ya sea en una frase, un comunicado, un discurso, una historia, etc. A través de una sucesión de frases que practiquen el Mcom conseguiremos un texto minimalista-comunicacional, una comunicación exitosa: informaremos (objeto de la comunicación), seremos claros, concisos (las ideas y mensajes se comprenderán y recordarán fácil); y buscaremos el tacto, daremos lugar al sentimiento y la empatía (se trata de generar un vínculo emocional y comprensivo con el público al que va dirigido el mensaje).

¿Qué es el Mcom?

– Es la manera de comunicar de forma concisa y emotiva

– Es la manera de comunicar de forma clara y comprensiva

Es la esencia del mensaje que se consigue combinando y alternando información, concisión y emoción

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La bestia Google avisa: si no te adaptas al entorno móvil, te como

El otro día leía en PuroMarketing que la mayoría de los grandes medios en España no están preparados para el cambio de algoritmo de Google. Tremendo. Hacen un análisis interesante que puedes leer aquí.

En resumen, la bestia Google priorizará la adaptación y optimización al entorno móvil de las webs en sus resultados de búsqueda y posicionamiento. El dato, que “el 60 % de las webs españolas con más tráfico no están preparadas para los dispositivos móviles y no son en absoluto mobile friendly. Y el gigante avisa: si no cumples, te penaliza.

Dos ejemplos: elmundo.es y elpais.com. No hace falta añadir muchos más teniendo en cuenta que hablamos de los periódicos líderes en España. Cuesta creerlo, pero si entras ahora mismo desde tu móvil seguro que te llevas una sorpresa. Lo que verás no es un site optimizado, sino la versión web -o un híbrido- en la pantalla de tu smartphone. Puedes activar manualmente la versión móvil, okey, aunque no viene por defecto; qué inadaptados. 

Pero no todo es gris oscuro. Prueba en marca.com o elconfidencial.com. Así da gusto. Las diferencias saltan a la vista, tanto en diseño como en navegación, rapidez y funcionalidad. ¡No todos pecan! Un 40 % de los medios con más tráfico de España se ajusta ya a los requisitos que pide la bestia.

El tema: ¿Cómo puede ser que todavía haya algunos  -entre los más populares- que no estén adaptados al entorno móvil? Resulta difícil de entender que los grupos de comunicación no inviertan en un requisito tan clave para el mundo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación; y tan básico para nosotros los usuarios. Ya no es una cuestión de contenido -que también- sino de plataforma.

No habrá opción. Con el cambio de algoritmo de Google debería ser sólo una cuestión de tiempo.